Discurso de presentación de candidatura

ACTO DE PRESENTACIÓN DE LA CANDIDATURA DE MIQUEL ICETA

Barcelona, Centro Cultural Teresa Pàmies, 16.09.16

[versión provisional – sólo es válido el texto pronunciado]

Amigas y amigos.

Hoy es un día importante para mí.

Yo diría que un día transcendental.

Por primera vez en mi vida política me presento para competir por una responsabilidad en el partido.

Es cierto que he tenido puestos de responsabilidad a lo largo de los años.

Pero siempre ha sido porque he tenido la confianza sucesivamente de Antonio Santiburcio, Raimon Obiols, Narcís Serra, Pasqual Maragall y José Montilla. Y tampoco quiero olvidar la confianza que me dio en el Grupo Parlamentario Joaquim Nadal. O la colaboración con Antoni Castells en la definición del proyecto federalista de 1987 o de los contenidos en materia de financiación en el Estatuto de 2006. He aprendido mucho trabajando para todos ellos.

Ha sido un honor y un privilegio aprender de todos ellos.

De hecho porque he trabajado en política durante tanto tiempo dicen que soy demasiado veterano con mis 56 años.

Yo prefiero pensar que he acumulado experiencia y que todavía me quedan años para continuar aportando lo mejor de mí al partido. Y tener experiencia en la tormenta política que atravesamos en Cataluña y España es imprescindible.

Y ahora ha llegado el momento en que, por primera vez me confrontaré con otro compañero (en este caso, una compañera) para ver quién tiene más apoyo entre los militantes.

A alguien le puede parecer extraño que diga esto, ya que me presenté a las primarias hace dos años. Sí, pero en solitario. Recogí avales, sí, pero no competía con nadie.

Lo hice por responsabilidad, por convicción y porque el partido no tenía por qué padecer un vacío de poder en unas circunstancias tan difíciles como aquellas.

El mismo sentido de responsabilidad y las mismas convicciones  son las que me impulsan hoy a presentar mi candidatura para volver a ser elegido primer secretario del PSC.

Y, ¿por qué siento esta responsabilidad?

Sencillamente, por dos razones.

La primera es que la labor que os prometí que haría todavía no está acabada.

  • Os prometí renovación. Y aunque hemos renovado profundamente los grupos parlamentarios todavía no hemos podido profundizar en la renovación organizativa necesaria para recuperar nuestra capacidad de penetración social. Tenemos que crecer hacia dentro, aprovechando nuestro capital humano. Y tenemos que crecer hacia fuera, hacia la izquierda, hacia el catalanismo no independentista, hacia los jóvenes, hacia los activistas sociales y sindicales.
  • Os prometí trabajar para estabilizar el partido y que pudiese recuperar gran parte de su capital humano y político perdido. Y, aunque nuestra crisis ha pasado, todavía no hemos comenzado a recuperar votos y apoyos.
  • Os prometí clarificar el mensaje y ahora somos conocidos (aunque no tan reconocidos como nos gustaría) por nuestra postura clara y coherente y todavía tenemos que convencer a mucha gente.
  • Os prometí recuperar el papel relevante del PSC en el PSOE y creo que hoy nadie duda que, más allá de nuestro peso electoral, las propuestas del socialismo catalán son fundamentales en la definición del posicionamiento político del PSOE, pero aún nos queda camino por recorrer ante el complejo escenario político de las relaciones entre Cataluña y el resto de España, desde el inmenso legado político de los Acuerdos de Granada que debemos a Pere Navarro y Alfredo Pérez Rubalcaba.

Como veis, son unas cuestiones que, aunque me permiten estar satisfecho del trabajo realizado, no puedo considerar que haya finalizado.

No sé si a vosotros os ha pasado alguna vez, pero a mí sí que me pasa, que las cosas que pensabas que conocías bien, cuando las veías desde un determinado ángulo, se ven de forma ligeramente distinta cuando las miras desde un ángulo diferente.

Y un poco eso es lo que me ha pasado a mí en el PSC.

Pensaba que lo conocía muy bien; pero estos dos años de ver las cosas desde la perspectiva de primer secretario me han dado la oportunidad de conocer aspectos que no había captado anteriormente.

Y por esta razón ahora, con esta nueva dosis de experiencia y capacidad de visión, me siento más capaz y con más fuerza que hace dos años para afrontar los temas de renovación del partido y de apertura social que no hemos podido desarrollar a fondo.

Para decirlo de una manera más directa. A lo largo de estos dos años hemos intentado solucionar, y creo que lo hemos conseguido, lo más urgente. Dejar atrás la crisis interna más profunda desde 1980.

Ahora toca ponerse a hacer lo que necesitamos.

Y es importante recuperar el orgullo de ser socialistas. Es importante reconstruir nuestro proyecto con pasión. Un proyecto de corazón socialista, cerebro socialdemócrata y espíritu de libertad.

Hablamos mucho de federalismo como manera de organizar la convivencia entre los diferentes territorios de España, yo os digo que necesitamos un partido que sea federador de diferentes sensibilidades y en el que la discrepancia no se penalice sino que se potencie para enriquecer los debates.

Es importante que pensemos en un plan de choque por lo que respecta a políticas y actitudes organizativas. Ahora recuerdo que hace poco menos de 5 años proponía que las ejecutivas se reuniese por las tardes para que pudiesen formar parte de ella personas no liberadas políticamente, que se reuniese de vez en cuando en el territorio, que invitase a asistir, de vez en cuando, a responsables territoriales y sectoriales, etc., etc.

Como os decía, creo que conozco bien lo que hay que corregir y creo que ahora estamos en condiciones de estabilidad interna como para afrontar estos retos.

Pero esta no es la única razón por la que me presento a la reelección.

Sería muy presuntuoso por mi parte pensar que soy la única persona capaz de hacer este trabajo de renovación del partido.

Y aquí entra la segunda razón por que estoy dispuesto a confrontarme con Núria para continuar siendo Primer Secretario y que está ligada a mi sentido de responsabilidad.

Perdonad la falta de modestia, creo que soy la persona en mejores condiciones para afrontar las dificultades del presente y para afrontar los retos, que para el PSC y para Cataluña, se presentarán a lo largo de los próximos 12 meses como consecuencia de la evolución de la política catalana.

Yo estaba y estoy decidido a compartir el liderazgo, a estimular la pluralidad, a formar una dirección coral, pero no creo que haya llegado la hora de cambiar de líder. Y también, dejadme que lo diga, el PSC no se puede permitir en este momento que su líder no esté encabezando nuestro Grupo en el Parlament de Catalunya.

Amigas y amigos,

Compañeras y compañeros,

Me habéis escuchado muchas veces que tengo más ambición colectiva que personal y que no estaré de primer secretario ni un minuto más que el tiempo imprescindible.

Por este motivo, todos sabéis que en mi ánimo y en mi carácter siempre está presente el espíritu pactista.

Muchas personas que siguen la política; incluso algunos amigos personales, piensan que soy demasiado pactista, dentro y fuera del partido. Soy como soy.

También escucho muchas voces del partido (personas sensatas) que dicen, juiciosamente, que por qué no nos ponemos de acuerdo y pactamos.

Creo que, hoy, el deseo inmensamente mayoritario de los militantes es que pactemos. También el mío, yo siempre estoy dispuesto a pactar. Pero Núria pide votar antes de pactar. Y lo hace, legítimamente, porque me quiere substituir como primer secretario. Y para substituir a un primer secretario, en efecto, hay que votar.

No parece que haya grandes diferencias de proyecto, e incluso nuestras personalidades son muy complementarias. Pero hasta ahora no ha sido posible acordar una primera secretaria compartida. Núria me considera imprescindible y yo la considero un activo muy valioso que hay que potenciar.

Soy partidario de procesos de renovación acordados y progresivos. Se trata de que tengamos más fuerza colectivamente, porque nuestra fuerza reside en nuestras ideas, en nuestra cohesión interna y nuestra capacidad de sumar.

Necesitamos cambios suaves, tranquiles y consensuados. Cuando hemos tenido cambios drásticos hemos padecido. Cuando hemos hecho transiciones ordenadas hemos salido adelante.

También por eso soy más partidario de construir que de refundar. Si algo es sólido en el PSC son los fundamentos; la unidad socialista, un socialismo democrático, municipalista, catalanista, federalista, europeísta e internacionalista. Un socialismo feminista, capaz de impulsar la ecología social y la transición energética. Un socialismo para la educación, la cultura y la paz.

Por todo esto, os propongo “más PSC”, también porque “más PSC” es la garantía de “mejor Cataluña”. Los mejores momentos como país los hemos vivido cuando ha habido “más PSC”. La transición, las elecciones del 77, el retorno de Tarradellas, la Constitución, el Estatuto del 79, el cambio del 82, los Juegos del 92, gobiernos y ayuntamientos comprometidos con el Estado del Bienestar, los gobiernos de izquierdas en la Generalitat, e incluso el Estatuto de 2006, que en mala hora el Tribunal Constitucional decidió alterar.

Amigas y amigos,

Os he querido explicar las razones por las que me presento a continuar siendo primer secretario del PSC: continuar una labor todavía inacabada y, principalmente, evitar un debilitamiento del partido ante las turbulencias que se prevén en la política catalana a lo largo de los próximos 12 meses.

También os he explicado que estoy dispuesto a pactar con Núria Parlón para que sumemos esfuerzos y prosigamos con un esfuerzo de renovación progresivo y acordado porque eso es lo que desean una gran mayoría de militantes.

Os he dicho que respeto, aunque, está claro, no comparto, el deseo de Núria de substituirme.

Y por ese motivo presentaré oficialmente a la Autoridad Electoral del partido mi candidatura. Y cuando se abra el proceso de recogida de avales, haré el esfuerzo de recoger tantos como pueda. Y cuando, con los avales recogidos, me convierta oficialmente en candidato, lucharé para ganar las elecciones primarias, con todo mi coraje y capacidad para ganarlas y ser reelegido como Primer Secretario y desarrollar nuestro proyecto colectivo con espíritu integrador.

Me esforzaré al máximo, por convicción, y también para corresponder al calor y al apoyo que veo aquí y que me consta que existe en el conjunto del partido.

Lo merecen también el conjunto de militantes que tienen el derecho a que cuando alguien aspira a dirigir el partido se someta a su escrutinio y les explique su proyecto y después lo desarrolle si gana, siempre con espíritu dialogante, pactista e integrador.

Compañeras y compañeros,

MÁS PSC, MEJOR CATALUNYA

Muchas gracias por venir esta tarde a darme vuestro apoyo.

 

[Aquí podéis descargaros el discurso en formato pdf]

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